Fitness

El fitness mejora tu calidad de vida – Comprobado!

La cultura Fitness, o en español “estar en forma o saludable” representa un estilo de vida moderno que ha sido aceptado por buena parte de las personas alrededor del mundo. Implica una disciplina y cambio de rutina diaria, en los que el objetivo es, además de perder las libras sobrantes, conseguir la sensación de “sentirse bien”, en un sentido integral.

La práctica de este estilo de vida requiere, indudablemente, mucha motivación y constancia, lo cual lleva a que la persona se enfoque, no solo a un cambio de hábitos radical, sino en el autoconocimiento necesario para determinar cada uno de los aspectos que debe mejorar en su vida: cambio en hábitos alimenticios, recreación adecuada, descanso correcto, rutina de ejercicios y hasta la práctica de algún tipo de disciplina que entrene también la mente, como el yoga o la meditación.

A continuación ahondaremos un poco más en los dos aspectos más importantes de este estilo de vida saludable:

Rutina de ejercicios

 

Al tomar la decisión de “estar en forma”, generalmente el primer paso es asesorarse en cuanto a la frecuencia, intensidad y tipos de ejercicios que cada persona necesita según sus características.  Acudir a un gimnasio y solicitar la opinión de un experto, que luego de medir y pesar la masa corporal, asignará la rutina adaptada a los rasgos particulares del solicitante, es un paso fundamental para entrar de lleno en el mundo Fitness.

Una vez establecida la rutina exacta, se debe asistir con constancia y perseverancia al gimnasio para cumplir así con la rutina de pesas y aeróbica que permitirá percibir los resultados deseados en corto tiempo.  Durante todo el proceso, es imprescindible ir chequeando la reducción de peso y masa corporal para así ir aumentando la intensidad, peso y complejidad de la rutina de ejercicios. Con toda seguridad, en poco tiempo, el avance será totalmente perceptible.

 

Nutrición

La alimentación representa un factor fundamental en el mundo del “sentirse saludable”. La clasificación de los alimentos es prioritaria, con el fin de entender la función y el aporte calórico de cada uno de ellos en nuestro organismo:

  • Los carbohidratos deben formar parte de la dieta en una cantidad racionada y correctamente medida. Al contrario de la creencia general, los carbohidratos deben estar presentes, ya que son la reserva de energía de nuestro organismo, además colaborar con el ahorro de proteínas, formar parte de tejidos fundamentales y regular la cantidad de celulosa en el cuerpo (fibra alimentaria).
  • Las proteínas son las responsables de mantener en condiciones óptimas nuestra masa muscular. Ayudan en la producción de enzimas y algunas hormonas importantes, tales como la insulina, y otras sustancias complejas. Su ingesta debe ser diaria y en cada una de las comidas del día.
  • Las grasas cooperan con la producción de energía, con la salud adecuada de la piel y en el transporte y absorción adecuados de las vitaminas A, D, E y K, ya que son liposolubles. Si bien su consumo debe ser también medido, es importante asignarle un espacio en nuestra dieta; y sobre todo, entender que su ingesta debe realizarse cuando no están, o están poco saturadas, debido al daño y poco aporte de las grasas sobresaturadas a nuestro cuerpo.

 

  • El consumo de agua es absolutamente esencial para nuestro organismo en su carrera por alcanzar la categoría El vital líquido ayuda en las funciones de depuración en los riñones, posibilita el transporte de nutrientes a cada célula, colabora con la digestión de los alimentos y regula la temperatura corporal. La cantidad de agua que debemos consumir varía dependiendo de la edad, el sexo y la actividad física. Su consumo oscila entre dos y tres litros diarios.
  • La ingesta de verduras, legumbres y frutas garantiza la presencia de fibra y otros componentes complementarios a lo arriba mencionado. Estos alimentos presentan, además de la fibra, la cual participa en la regulación de las funciones digestivas, combatiendo el estreñimiento y otros problemas asociados, otros componentes nutricionales y vitaminas necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo.

Convertirse en una persona Fitness es una decisión que parte del amor propio, del conocimiento y aprecio total por nuestro cuerpo y mente. Representa definitivamente la armonía necesaria que nos llevará a un estado de satisfacción general y energía vital.

Solo organízate e intégralo a tu vida para que inmediatamente compruebes que fue una de las mejores decisiones.

MONTAR EN BICICLETA, EL TRABAJO PERFECTO PARA REFORZAR LOS MÚSCULOS

La bicicleta puede convertirse en nuestro mejor aliado para tonificar músculos. Montar en bicicleta es un ejercicio cardiovascular óptimo tanto para bajar de peso como para fortalecer los músculos de nuestro cuerpo. Y es que con la gran variedad de bicicletas de Bikester podemos trabajar un gran número de músculos de forma sencilla y entretenida.

Ya no sólo a nivel de ruta/fondo, sino como forma de entrenamiento cardiovascular en general (desde los más noveles hasta el entrenamiento “HIIT” de Alta Intensidad) por su falta de impacto articular en comparación con el running y el control de la intensidad que se puede mantener con las nuevas tecnologías.

Por otro lado, buscaremos con salidas en bicicleta los beneficios propios del entrenamiento al aire libre: Segregación de endorfinas, estimulación de Vitamina D, mejor ventilación, etc.

A pesar de que pueda parecer lo contrario, al pedalear no sólo trabajamos el tren  inferior, sino que también supone un buen ejercicio para la parte superior del cuerpo. Veamos qué músculos se ejercitan al montar en bicicleta:

  1. Parte superior de las piernas. Los cuádriceps son los músculos más trabajados cuando practicamos ciclismo. Con una correcta técnica, al pedalear hacemos fuerza con los músculos del muslo y glúteo ejerciendo presión en los pedales para generar movimiento.
  2. Parte inferior de las piernas. Al pedalear también ejercitamos los músculos de la pantorrilla para acompañar a la fuerza hecha con los cuádriceps. Si quieres trabajar los isquiotibiales puedes hacerlo tirando hacia arriba de los pedales.
  3. Espalda. Si tenemos una postura correcta en la bicicleta unido a un trabajo de refuerzo de erectores espinales se generará un estimulo en esta zona que fortalecerá nuestra espalda.
  4. Brazos y hombros. Aunque no es la parte con mayor carga de esfuerzo al montar en bicicleta, si que se requiere cierta fuerza en estos miembros para mantener una buena postura durante el recorrido que hagamos.
  5. Músculos centrales/”CORE”. Al igual que con la espalda, es esencial adoptar una postura correcta al montar en bicicleta. De esta forma, los músculos del abdomen se mantienen tensos y se tonifican a la vez que nos permite evitar la fatiga y las lesiones.

¿Quitar 5 kgs. en una semana? Sí, pero…

Buenos días! Uno de los estudios más curiosos (por lo extremo) que más me ha llamado la atención es el de JA López Calbet (tenéis la referencia abajo) en el que se dejan detalles muy interesantes respecto a la pérdida de peso a base de aplicar condiciones extremas al sujeto.

Pues bien, el estudio contó con 15 hombres con sobrepeso en los que, además de una fase posterior de seguimiento (a 4 semanas y 1 año), se les aplicaron 4 días de dieta extrema (3.2 kcal/kg. de peso corporal a su vez subdivido en grupos de consumo de sucrosa y de proteína de suero), y la realización 45 minutos de “kranking” (bicicleta de brazo dicho a lo cutre) en intensidad progresiva y… 8 HORAS CAMINANDO AL DÍA caminando en tramos de 6 minutos alternado 3.5 y 6 km/h. En una tercera fase inmediatamente posterior se pasó a 3 días de ingesta “isoenergética” (a partir de los resultados de la fase I) y ejercicio moderado, sobre los 10.000 pasos diarios..

A modo de resumen y como puntos más destacados, diríamos que:

– Por bajar de peso, hubo individuos que hasta bajaron más de 5 kgs. en la fase II (4 días). Otra cosa es que de grasa fuese el 40% del total.

– En la fase III (estabilización) se ve una recuperación de tejido no-graso, básicamente por recuperación de líquidos y nutrientes, perdiendo incluso hasta casi 1 kg. más de grasa.

– Buena parte de la disiminución de tejido graso fue en el tren superior, con lo que ello conlleva a nivel, por ejemplo, de riesgo cardiovascular.

– También hubo mejoras en niveles indicadores de interés (leptina, insulina, cortisol…) aunque haya que diferenciar entre respuestas y adaptaciones.

– Estas mejores se mantienen en buena proporción tanto en el seguimiento de 4 semanas como incluso en el de 1 año.

PERO:

– Los sujetos de estudio estaban pagados y concentrados en un hotel con diferentes mecanismos de control a todos los niveles. Habría que ver, ya de salida, posibilidades materiales de poder hacer tal intervención por parte del cliente.

– Si echamos cuentas, una persona de 100 kilos ingería 320 kcal. o en forma de sucrosa o de proteína de suero. Traducido al día a día, los de proteína echaban 4 batidos de los de un cazo y en agua en 24 horas durante 4 días.

– Las mejores se mantienen en buena proporción durante un año, pero sospechamos que más que por la intervención en sí es por el posible cambio de hábitos posterior, más cuando sabes que estás realizando un estudio científico con seguimiento. Habría que ver qué sucede en el momento en el que se deja a los sujetos por libre.

El propio autor indica que la prueba NO es una propuesta de tratamiento alternativo a la obesidad.

Además, como sucede en muchos estudios, los sujetos elegidos para el estudio no tienen patologías severas, por ejemplo, a nivel de lesiones (habría que ver si cualquier obeso podría hacer casi 9 horas de ejercicio durante 4 días sin acabar con problemas articulares), un nivel de obesidad dicho coloquialmente como “moderado” (casi en los umbrales de lo que a nivel general se denomina obesidad, ya sin entrar en aspectos más específicos como resistencia a la insulina, por ejemplo).

En conclusión, ¿Se puede mejorar la composición corporal con una terapia de choque? Pues para qué mentir, claro que sí. ¿Será lo más conveniente? Ahí ya tenemos más que dudas.