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MONTAR EN BICICLETA, EL TRABAJO PERFECTO PARA REFORZAR LOS MÚSCULOS

La bicicleta puede convertirse en nuestro mejor aliado para tonificar músculos. Montar en bicicleta es un ejercicio cardiovascular óptimo tanto para bajar de peso como para fortalecer los músculos de nuestro cuerpo. Y es que con la gran variedad de bicicletas de Bikester podemos trabajar un gran número de músculos de forma sencilla y entretenida.

Ya no sólo a nivel de ruta/fondo, sino como forma de entrenamiento cardiovascular en general (desde los más noveles hasta el entrenamiento “HIIT” de Alta Intensidad) por su falta de impacto articular en comparación con el running y el control de la intensidad que se puede mantener con las nuevas tecnologías.

Por otro lado, buscaremos con salidas en bicicleta los beneficios propios del entrenamiento al aire libre: Segregación de endorfinas, estimulación de Vitamina D, mejor ventilación, etc.

A pesar de que pueda parecer lo contrario, al pedalear no sólo trabajamos el tren  inferior, sino que también supone un buen ejercicio para la parte superior del cuerpo. Veamos qué músculos se ejercitan al montar en bicicleta:

  1. Parte superior de las piernas. Los cuádriceps son los músculos más trabajados cuando practicamos ciclismo. Con una correcta técnica, al pedalear hacemos fuerza con los músculos del muslo y glúteo ejerciendo presión en los pedales para generar movimiento.
  2. Parte inferior de las piernas. Al pedalear también ejercitamos los músculos de la pantorrilla para acompañar a la fuerza hecha con los cuádriceps. Si quieres trabajar los isquiotibiales puedes hacerlo tirando hacia arriba de los pedales.
  3. Espalda. Si tenemos una postura correcta en la bicicleta unido a un trabajo de refuerzo de erectores espinales se generará un estimulo en esta zona que fortalecerá nuestra espalda.
  4. Brazos y hombros. Aunque no es la parte con mayor carga de esfuerzo al montar en bicicleta, si que se requiere cierta fuerza en estos miembros para mantener una buena postura durante el recorrido que hagamos.
  5. Músculos centrales/”CORE”. Al igual que con la espalda, es esencial adoptar una postura correcta al montar en bicicleta. De esta forma, los músculos del abdomen se mantienen tensos y se tonifican a la vez que nos permite evitar la fatiga y las lesiones.

¿Quitar 5 kgs. en una semana? Sí, pero…

Buenos días! Uno de los estudios más curiosos (por lo extremo) que más me ha llamado la atención es el de JA López Calbet (tenéis la referencia abajo) en el que se dejan detalles muy interesantes respecto a la pérdida de peso a base de aplicar condiciones extremas al sujeto.

Pues bien, el estudio contó con 15 hombres con sobrepeso en los que, además de una fase posterior de seguimiento (a 4 semanas y 1 año), se les aplicaron 4 días de dieta extrema (3.2 kcal/kg. de peso corporal a su vez subdivido en grupos de consumo de sucrosa y de proteína de suero), y la realización 45 minutos de “kranking” (bicicleta de brazo dicho a lo cutre) en intensidad progresiva y… 8 HORAS CAMINANDO AL DÍA caminando en tramos de 6 minutos alternado 3.5 y 6 km/h. En una tercera fase inmediatamente posterior se pasó a 3 días de ingesta “isoenergética” (a partir de los resultados de la fase I) y ejercicio moderado, sobre los 10.000 pasos diarios..

A modo de resumen y como puntos más destacados, diríamos que:

– Por bajar de peso, hubo individuos que hasta bajaron más de 5 kgs. en la fase II (4 días). Otra cosa es que de grasa fuese el 40% del total.

– En la fase III (estabilización) se ve una recuperación de tejido no-graso, básicamente por recuperación de líquidos y nutrientes, perdiendo incluso hasta casi 1 kg. más de grasa.

– Buena parte de la disiminución de tejido graso fue en el tren superior, con lo que ello conlleva a nivel, por ejemplo, de riesgo cardiovascular.

– También hubo mejoras en niveles indicadores de interés (leptina, insulina, cortisol…) aunque haya que diferenciar entre respuestas y adaptaciones.

– Estas mejores se mantienen en buena proporción tanto en el seguimiento de 4 semanas como incluso en el de 1 año.

PERO:

– Los sujetos de estudio estaban pagados y concentrados en un hotel con diferentes mecanismos de control a todos los niveles. Habría que ver, ya de salida, posibilidades materiales de poder hacer tal intervención por parte del cliente.

– Si echamos cuentas, una persona de 100 kilos ingería 320 kcal. o en forma de sucrosa o de proteína de suero. Traducido al día a día, los de proteína echaban 4 batidos de los de un cazo y en agua en 24 horas durante 4 días.

– Las mejores se mantienen en buena proporción durante un año, pero sospechamos que más que por la intervención en sí es por el posible cambio de hábitos posterior, más cuando sabes que estás realizando un estudio científico con seguimiento. Habría que ver qué sucede en el momento en el que se deja a los sujetos por libre.

El propio autor indica que la prueba NO es una propuesta de tratamiento alternativo a la obesidad.

Además, como sucede en muchos estudios, los sujetos elegidos para el estudio no tienen patologías severas, por ejemplo, a nivel de lesiones (habría que ver si cualquier obeso podría hacer casi 9 horas de ejercicio durante 4 días sin acabar con problemas articulares), un nivel de obesidad dicho coloquialmente como “moderado” (casi en los umbrales de lo que a nivel general se denomina obesidad, ya sin entrar en aspectos más específicos como resistencia a la insulina, por ejemplo).

En conclusión, ¿Se puede mejorar la composición corporal con una terapia de choque? Pues para qué mentir, claro que sí. ¿Será lo más conveniente? Ahí ya tenemos más que dudas.